Su talento era destruir. Aniquilar y desbaratar.
Y se enorgullecía de ser parte de un grupo selecto con parecidos talentos.
Grupo en el que podías encontrar talentos para arrebatar, hostigar, violentar. Talentos carnales, lujuriosos. Talentos convencionales, en fin, talentos de toda índole.
Y ella lo vió una tarde en que no lo buscaba, mientras contemplaba una estatua milenaria. Rompía una bandera con sus manos finas, porque a distancia se notaba la delicadeza de sus manos. Y ella ya no le prestó atención a la estatua.
Pobre descuidada.
Lo siguió a prudente distancia por calles y callejuelas, siempre con una palabra en la boca, nunca con un sonido fuera de ella. Lo vió destruir buzones, vidrios, puertas, levantar polleras, y romper camisas. Lo vió reirse cuando un pobre hombre cargado de papeles trastabilló, lo vió saltar de gusto mientras el viento se llevaba en un remolino la obra de toda su vida, quizás.
Él no se percató de ella hasta bien entrada la noche. Una sombra en la distancia, un revuelo de telas negras, unos ojos que lo estudiaban curiosos, una mirada alucinada. Se acercó, pero la sombra se alejó; la ignoró y la sombra se acercó.
Para siempre.
Él no volvió a romper objeto alguno.
Había encontrado su desafío destructor más atrayente.
Ella.
Onirico
Payaseó la misma de siempre a las 3:27 p. m. 1 cartas en el asunto
just thinking, you know?
que nunca les dije cómo era. Porque me conocen hace mucho, pero mucho tiempo, pero jamás les conté que:
- si pudiera vería La Guerra de las Galaxias, Laberinto y el Señor de los Anillos tantas veces que gastaría las cintas.
- sé que a veces me consideran un poco loser, o muy, pero yo las quiero igual.
- ser mediadora no es para ganarme su cariño, es porque soy así y la malicia me da naúseas.
- y bueno, ya lo saben, soy egoísta.
- no puedo hablar de lecturas profundas, porque las novelas abundan en mi mesita de luz.
- sepan que si no hablo es porque no estoy.
- y si no aparezco es porque ando triste.
- entonces no me agredan, porque necesito ocuparme de mí misma de vez en cuando.
- no me pregunten por él si no quieren que me ponga verborrágica.
- no puedo cumplir con casi ninguna promesa auto impuesta. No me digan que iba a dejar de fumar, no lo voy a hacer.
- si alguna vez piensan mal de mí, hablemos, no quiero dejar de verlas.
- porque soy colgada, y me doy cuenta de las cosas más tarde que la media.
- pero ojo, una cosa es ser crítica y otra muy diferente es ser insolente.
- un poco de respeto, porque siempre va primero, sin importar que tan ridícula me vea.
- a mi lo pasivo-agresivo no me va.
- asique las cosas como son o nada.
- ya sé que nunca me leen. Era decirlo nada más.
A bit about me with you.
Payaseó la misma de siempre a las 2:52 p. m. 1 cartas en el asunto
Still standing...
A pesar del sol en la espalda, de la remera que se calienta, de la cerveza que no termino, del cigarrillo que se me consume, de la mirada de desdén que me esgrime un patán a dos metros de distancia mientras yo busco con la vista a... a nadie. Alguien me abraza y me enternece, casi hasta las lágrimas. Los años nuevos no me gustan, porque se tiene todo un almanaque para tachar, muchos días por delante, con sus horas y minutos. Demasiada responsabilidad que no se busca ni se quiere.
Y ahí estaba yo, con el sol en la frente, mirando la nada, deseando poder acurrucarme en el cuello de alguien, como V, que ya se había ido. Preguntando... oh oh, ¿quién sos?. No nena, mirá para otro lado que seguro es un gran No, como todos a los que miraste/hablaste alguna vez. Terca. Y más terca por buscarlo con la mirada. Jude, comprendeme, old habits die hard.
Fraü escribiente arancó el 2007 con una resaca promedio, un severo dolor de garganta, un dejo de tristeza por no haber sido más elocuente, pero plenamente confiada que el año del puerco este sea un poco más indulgente con su persona.
Payaseó la misma de siempre a las 1:43 a. m. 1 cartas en el asunto