Tanto amour amour puede lastimarte! nenanenanena

domingo, noviembre 05, 2006

Tenía tres lunares. Alineados. Casi cubiertos por el pelo. Uno, dos, tres. Las tres Marías, los 3 chiflados.
Miraba por la ventana, concentrado en quién sabe qué punto de su mente, sonreía a veces, y bajaba la vista. Me miró, me sonríó y volvió a la ventana.
Y así, de repente, se bajó.
Nos sonreimos con la certeza que sólo tienen las personas que saben no van a volver a verse nunca más.

1 cartas en el asunto:

Anónimo dijo...

¡Tristes vivencias no hacen a un feliz cumpleaños!